Con la profesionalización del fútbol mexicano los apodos cambiaron, el primero que surge fue el de Mexicanísimo, por su determinación a no jugar con extranjeros, el término Rojiblancos también era utilizado siendo una variación de Albirojos y haciendo referencia a su uniforme, al igual que Rayados. Después en 1948 surge el famoso Chivas, que sería el apodo que marcaría al equipo; el apodo surgió como burla, y oficialmente se convirtió en patrimonio del equipo el 14 de julio de 1949, cuando el conjunto rayado entró al terreno de juego con una chiva vestida con los colores del Guadalajara. El arquero comentó a un periodista: ¡Sí, somos Chivas y qué! ¡Decir Chivas es decir Guadalajara!.[20]Otro apodo, que quizás sea el más conocido después del de Chivas, es el de Campeonísimo título que se le dio al equipo después de lograr varios campeonatos en fila en la década de los 1960s.
Por esos años también surge el apodo de Rebaño Sagrado, cuando el sacerdote Garibi Rivera se convirtió en Cardenal, el Guadalajara ganó su primer título en la campaña 1956-57, fue entonces que en la catedral de la ciudad Rivera ofreció una misa en la cual entonó un tedéum en alabanza al título rojiblanco. Días después, el cardenal recibió al plantel completo y le mostró a los futbolistas campeones que debajo de su sotana llevaba puesta la casaca del Guadalajara. Un periodista intuitivo, desde aquel día, al equipo que tenía los favores de uno de los hombres más cercanos a Dios, por su investidura, comenzó a llamarle "El Rebaño Sagrado", se dice que al principio les llamó Los Santos pero el constante uso del término Chivas hizo que se cambiara por Rebaño Sagrado. Con el paso del tiempo el Guadalajara recibió otros apodos, como el de "Chivas Flacas" en los 1970s, y "Super Chivas" a principios de los 1990s.
viernes, 26 de abril de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
historia
Fue el 15 de septiembre de 1904, cuando a la Casa Gas, L. Gas y Cía (Almacenes la Ciudad de México), con un sueldo de 5 pesos mensuales, habitación y alimentación; llegó un joven de nacionalidad belga, llamado Edgar Everaert, quien de forma inmediata hizo amistad con el francés Calixto Gas. Ambos que ya habían practicado el fútbol antes y tenían la inquietud de formar un equipo en Guadalajara.
A principios del Siglo XX, México vivía en una sociedad sumergida en el Porfiriato, es entonces que Edgar y Calixto empezaron a platicar sus anécdotas sobre el deporte que jugaron en Europa, juntaron a varios empleados de los almacenes “La Ciudad de México” y de “Las Fábricas de Francia”, para formar el equipo que estuvo encabezado por los hermanos Rafael y Gregorio Orozco. Para 1906 eran comunes las platicas entre empleados sobre las hazañas futboleras de la capital del país, fue entonces que la iniciativa de Edgar Evereart fue totalmente aceptada.
En la Colonia Moderna de Guadalajara, los jóvenes entusiastas hicieron sus primeras prácticas, al mando de Evereart y Gass, estos intentaban enseñarles las reglas básicas del juego y cuando se consideró que los muchachos ya habían asimilado sus enseñanzas, se propuso la fundación de un nuevo club con el nombre de “Unión” significado de la amistad entre mexicanos, belgas y franceses. Es así, que el 8 de mayo de 1906 se dio oficialmente el inicio al equipo al que llamaron “Unión Foot Ball Club”, el nombre salió de labios de don Sabino Orozco, tío de Rafael y Gregorio, quien también dio nombre a la Avenida Unión y Lafayette.
En ese entonces el equipo “Club Unión” estaba conformado por Calixto Gas, Max Woog, Bowmark, Ernesto Caire, Esteban y Francisco Palomera, Alfonso Cervantes, Ramón Gómez, Augusto y Calixto Teissier, Julio Bidart, J. Bonmarck, Luis Pellat, Pedro, Pablo y Juan O’Kellard, todos ellos dirigidos por Don Rafael Orozco. El primer partido que jugó este equipo fue contra el Atlético Occidental, con resultado favorable para el Unión, que vestía un uniforme completamente blanco en ese entonces.
A principios del Siglo XX, México vivía en una sociedad sumergida en el Porfiriato, es entonces que Edgar y Calixto empezaron a platicar sus anécdotas sobre el deporte que jugaron en Europa, juntaron a varios empleados de los almacenes “La Ciudad de México” y de “Las Fábricas de Francia”, para formar el equipo que estuvo encabezado por los hermanos Rafael y Gregorio Orozco. Para 1906 eran comunes las platicas entre empleados sobre las hazañas futboleras de la capital del país, fue entonces que la iniciativa de Edgar Evereart fue totalmente aceptada.
En la Colonia Moderna de Guadalajara, los jóvenes entusiastas hicieron sus primeras prácticas, al mando de Evereart y Gass, estos intentaban enseñarles las reglas básicas del juego y cuando se consideró que los muchachos ya habían asimilado sus enseñanzas, se propuso la fundación de un nuevo club con el nombre de “Unión” significado de la amistad entre mexicanos, belgas y franceses. Es así, que el 8 de mayo de 1906 se dio oficialmente el inicio al equipo al que llamaron “Unión Foot Ball Club”, el nombre salió de labios de don Sabino Orozco, tío de Rafael y Gregorio, quien también dio nombre a la Avenida Unión y Lafayette.
En ese entonces el equipo “Club Unión” estaba conformado por Calixto Gas, Max Woog, Bowmark, Ernesto Caire, Esteban y Francisco Palomera, Alfonso Cervantes, Ramón Gómez, Augusto y Calixto Teissier, Julio Bidart, J. Bonmarck, Luis Pellat, Pedro, Pablo y Juan O’Kellard, todos ellos dirigidos por Don Rafael Orozco. El primer partido que jugó este equipo fue contra el Atlético Occidental, con resultado favorable para el Unión, que vestía un uniforme completamente blanco en ese entonces.
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